Asesinato de Gilbert Infante, candidato a diputado de Fe por el Perú, conmociona Chorrillos y el proceso electoral 2026

Un Crimen que Conmociona: El Asesinato del Candidato Gilbert Infante

La noche del martes 24 de marzo se registró un brutal crimen que sacudió el panorama político peruano. Gilbert Infante, candidato a diputado por el partido Fe en el Perú (también conocido como Fe por el Perú) para las elecciones del 2026, fue asesinado a golpes en el distrito de Chorrillos. Este hecho violento, ocurrido en pleno proceso de preparación electoral, no solo enluta a su familia y agrupación política, sino que plantea serias interrogantes sobre la seguridad de los candidatos y el clima de violencia en el país. Las primeras informaciones, recogidas por medios como RPP y El Comercio, detallan la saña del ataque, perpetrado supuestamente «a ladrillazos». Este artículo analiza los hechos conocidos, el contexto de la investigación, las reacciones políticas y las implicancias de este luctuoso suceso.

Los Hechos: Una Muerte Violenta en Chorrillos

Según las coberturas periodísticas, el ataque contra Gilbert Infante se produjo la noche del martes 24 de marzo. El candidato a diputado falleció tras ser agredido con objetos contundentes, en lo que múltiples fuentes describen como un ataque «a ladrillazos». El escenario del crimen fue el distrito de Chorrillos, ubicado en la provincia de Lima. Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido un motivo claro para el homicidio, dejando un manto de incertidumbre sobre si se trató de un hecho delincuencial común o si tuvo una motivación política.

La rapidez con la que el suceso se viralizó en redes sociales, con publicaciones en Facebook e Instagram de medios nacionales alertando sobre el caso, da cuenta del impacto que generó. Videos e informaciones preliminares circularon ampliamente, aunque las versiones oficiales de la Policía Nacional y el Ministerio Público son las que deben tomarse como referencia para esclarecer los detalles precisos de la metodología y la autoría.

Contexto Político: Fe en el Perú y las Elecciones 2026

Gilbert Infante aspiraba a un escaño en el Congreso por la agrupación política Fe en el Perú (o Fe por el Perú), liderada a nivel presidencial por Álvaro Paz de la Barra. Su asesinato ocurre en un momento temprano pero crucial del ciclo electoral rumbo a los comicios generales del 2026, donde los partidos comienzan a estructurar sus listas y a realizar proselitismo inicial. La muerte violenta de un candidato, incluso en esta fase, introduce un factor de tensión e inseguridad en el proceso democrático.

El partido Fe en el Perú se encuentra en etapa de consolidación de su plancha presidencial y sus candidaturas al Legislativo. La pérdida de uno de sus aspirantes congresales es un golpe no solo humano, sino también organizativo. Este hecho sitúa a la agrupación en el centro de la noticia por razones trágicas, y sus dirigentes se han visto en la obligación de responder públicamente, más como voceros de una denuncia que como actores en campaña.

Reacciones Inmediatas y Denuncias Públicas

La voz más destacada en la denuncia pública del crimen ha sido la del candidato presidencial y líder del partido, Álvaro Paz de la Barra. En una entrevista con RPP, Paz de la Barra confirmó el homicidio de su correligionario y aspirante congresal, llevando el caso a la atención nacional. Su intervención sirvió para exigir justicia y celeridad en las investigaciones, una postura que es esperable en estos trágicos contextos.

Por otro lado, medios de comunicación tradicionales y digitales replicaron la noticia con gran velocidad. Publicaciones en las cuentas oficiales de Facebook de RPP Noticias y del diario Así, así como en Instagram, utilizaron hashtags como #Chorrillos y enfatizaron la condición de víctima de Infante como «candidato a diputado por ‘Fe por el Perú'». Esta cobertura masiva pone presión sobre las autoridades investigadoras para que transparenten los avances del caso y descarten o confirmen líneas de investigación relacionadas con la actividad política de la víctima.

La Investigación Pendiente: Hipótesis y Desarrollos

Hasta la fecha, la investigación se encuentra en sus etapas iniciales. Las autoridades, según se aprecia en los reportes, han sido cautelosas al no confirmar «la participación de terceros ni el uso de algún agente externo» de manera inmediata, como se menciona en un video de RPP Noticias en Facebook. Esta prudencia es protocolo en cualquier investigación criminal, pero en un caso con estas características la demanda pública por respuestas es alta.

La Policía y el Ministerio Público deben trabajar en varias hipótesis. La primera, y más obvia, es la de un robo o ataque delincuencial frustrado que escaló en violencia. La segunda, que inevitablemente se analiza, es la de un crimen con motivación política, ya sea por amenazas previas o por la posible vinculación de Infante con actividades sensibles. La ausencia de detenidos o de un móvil claro mantiene viva toda especulación, pero también subraya la necesidad de un proceso investigativo riguroso y libre de filtraciones mediáticas.

Impacto en el Proceso Electoral y la Violencia Política

El asesinato de Gilbert Infante coloca sobre la mesa un tema álgido en el Perú: la seguridad de los actores políticos. Si bien es pronto para categorizarlo formalmente como un «crimen político», su condición de candidato lo convierte en un episodio de violencia contra una figura pública en ejercicio de sus derechos democráticos. Esto puede generar un efecto amedrentador, no solo dentro de su partido, sino en todos los aspirantes a cargos de elección popular, especialmente aquellos con menos recursos para seguridad privada.

Este evento luctuoso se suma a un historial de violencia en el país que, en ocasiones, ha tocado a autoridades locales y líderes sociales. El clima electoral para 2026 empieza así bajo una sombra de preocupación. Los organismos electorales, el gobierno central y los propios partidos políticos tendrán que evaluar e implementar, si no lo han hecho ya, protocolos de seguridad y prevención para proteger a quienes decidan participar en la contienda democrática.

Reflexiones Finales y la Búsqueda de Justicia

El brutal asesinato del candidato Gilbert Infante es, ante todo, una tragedia humana y una pérdida dolorosa para sus seres queridos. Trasciende, por sus circunstancias, al ámbito de lo público, convirtiéndose en un caso que pone a prueba la capacidad del Estado para proteger a sus ciudadanos y, específicamente, a quienes se postulan para servirlo. La investigación debe ser exhaustiva e imparcial para esclarecer si este fue un acto de delincuencia común o un crimen dirigido, y llevar a los responsables ante la justicia.

Mientras las autoridades trabajan, el sistema político peruano queda interpelado. Este hecho debe servir como un llamado urgente a reflexionar sobre los niveles de violencia social y los riesgos que enfrentan los actores políticos en un entorno cada vez más complejo. La democracia requiere seguridad y paz para que las ideas se disputen en los votos y no en las calles con actos de barbarie.

En resumen, la muerte de Gilbert Infante ha conmocionado al Perú no solo por la brutalidad del método, sino por la condición de la víctima como candidato congresal en un proceso electoral en ciernes. Desde el impacto inmediato en su partido, Fe en el Perú, hasta las amplias reacciones en medios y redes sociales, el caso ha visibilizado la fragilidad de la seguridad personal en el país. Si bien la investigación policial y fiscal sigue su curso para determinar el móvil y los culpables, el suceso deja una huella indeleble en el clima político, planteando desafíos urgentes en materia de protección a la clase política y de garantías para un proceso electoral pacífico. La demanda de justicia por parte de sus compañeros de agrupación y de la ciudadanía en general es el clamor unánime que debe traducirse en resultados concretos.