Verifican video viral sobre supuesto robo de votos a Jorge Nieto en Perú: la altura de las barras es referencial, no mide votos reales

Introducción: Cuando un video manipula la percepción electoral

En pleno clima electoral peruano, la desinformación encuentra un caldo de cultivo fértil. Un video viral compartido por el portal Inka Visión de Cusco pretendía demostrar que se estaban restando votos al candidato Jorge Nieto, generando indignación y dudas sobre la transparencia del proceso. Sin embargo, la plataforma de verificación PerúCheck desmontó estas afirmaciones: la altura de las cabezas en la barra numérica de la izquierda es referencial, no mide el número real de votos. Este artículo analiza a fondo el engaño, las implicancias de la viralización y las herramientas para no caer en este tipo de falacias visuales.

El origen del bulo: un video de apariencia técnica

El video comenzó a circular con fuerza en redes sociales como Facebook y X (antes Twitter). En las imágenes, se veía una pantalla de resultados electorales del sistema de la ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales) donde, al parecer, los votos de Jorge Nieto disminuían a medida que avanzaba la animación. Inka Visión de Cusco lo presentó como una “prueba” de manipulación, aprovechando la desconfianza ciudadana hacia el sistema electoral.

Sin embargo, la propia dinámica de los sistemas de conteo rápido y de actualización de actas provoca que los números se ajusten a medida que se ingresan nuevos datos. Lo que el video mostraba no era una resta, sino una corrección temporal. Como señaló PerúCheck, “la altura de las cabezas en la barra numérica de la izquierda es referencial, para saber el número real de los votos hay que seleccionar determinadas celdas”. La interpretación errónea fue el motor de la desinformación.

Cómo funciona realmente la barra numérica que causó la confusión

Los sistemas de visualización de datos electorales suelen usar barras de porcentaje o de número de votos para dar una orientación visual. Pero estas barras no representan el valor absoluto exacto, sino una escala proporcional que se actualiza con cada nuevo acta procesada. En el video, el movimiento de las cabezas (que indican candidatos) fue malinterpretado como una reducción de votos, cuando en realidad solo reflejaba un reordenamiento estadístico momentáneo.

Para obtener el dato real, el usuario debe seleccionar la opción correspondiente en la plataforma, no guiarse por la altura de la barra. PerúCheck explicó que “la altura de las cabezas no mide el número de votos”, y que el sistema oficial de la ONPE es auditado y transparente. Esta aclaración fue replicada por medios como El Comercio, que difundió la verificación bajo el titular: “PerúCheck: Es falso el video de Inka Visión de Cusco que demostraría que se le han quitado votos a Jorge Nieto”.

La verificación de PerúCheck: un trabajo meticuloso

La iniciativa PerúCheck, dedicada a la verificación de contenidos virales, analizó el video frame por frame. Confrontaron las imágenes con los datos oficiales de la ONPE y consultaron a expertos en informática electoral. La conclusión fue contundente: no existía evidencia de que se hubieran quitado votos a Jorge Nieto. El video omitía el contexto técnico necesario para entender la representación gráfica.

“Es falso el video de Inka Visión de Cusco que demostraría que se le han quitado votos a Jorge Nieto. La altura de las cabezas en la barra numérica de la izquierda es referencial, para saber el número real de los votos hay que seleccionar otras opciones en el sistema”.

Esta verificación fue publicada en el sitio web de PerúCheck y compartida por diversos medios, incluyendo El Comercio y cuentas de Facebook como El Objetivo. La rápida difusión de la corrección ayudó a frenar la propagación del bulo, aunque no lo eliminó por completo.

La reacción de Jorge Nieto y el contexto político

Ante la circulación del video, el propio candidato Jorge Nieto reaccionó en redes sociales. En lugar de respaldar la denuncia falsa, propuso una auditoría técnica a la ONPE y al JNE (Jurado Nacional de Elecciones) para “dar mayor certidumbre al proceso electoral”. Su postura fue más cauta y constructiva, evitando alimentar la teoría conspirativa. Esta información fue registrada por Threads en la publicación de El Comercio.

Sin embargo, el daño ya estaba hecho. Muchos seguidores del candidato compartieron el video sin verificar, generando un clima de sospecha. La desinformación no solo afecta la imagen de los organismos electorales, sino que erosiona la confianza pública en la democracia. En un país donde los procesos electorales han sido históricamente cuestionados, este tipo de bulos tienen un efecto multiplicador.

Desinformación electoral: un fenómeno recurrente en campañas

Este caso no es aislado. Durante cada proceso electoral en Perú y en el mundo, surgen videos, imágenes y audios manipulados para desacreditar a candidatos o instituciones. La facilidad de edición de video y la velocidad de las redes sociales hacen que una mentira recorra el mundo antes de que la verdad pueda atarse los zapatos. Inka Visión de Cusco actuó como amplificador, pero la autoría del montaje original sigue sin determinarse.

La plataforma PerúCheck ha identificado patrones comunes: uso de gráficos mal interpretados, recortes de pantalla fuera de contexto y la apelación a emociones como la indignación. En este caso, la barra numérica fue el anzuelo perfecto. Para combatir esto, es fundamental educar a la ciudadanía en alfabetización mediática y promover la consulta de fuentes oficiales como la ONPE antes de compartir cualquier contenido sospechoso.

Conclusión: la importancia de verificar antes de compartir

El video de Inka Visión de Cusco sobre supuestos votos robados a Jorge Nieto es falso, como demostró minuciosamente PerúCheck. La interpretación errónea de la barra numérica, acompañada de la falta de contexto técnico, generó una ola de desinformación que pudo alterar la percepción pública sobre la transparencia electoral. Las consecuencias van más allá de un simple rumor: afectan la credibilidad de las instituciones y fomentan la polarización.

Como ciudadanos, es nuestra responsabilidad contrastar la información con fuentes verificadas y dudar de aquellos contenidos que apelan a la emoción más que a los datos. La democracia se fortalece cuando exigimos transparencia, pero también cuando rechazamos las falsedades. Ante la duda, recordemos: la altura de las cabezas en una barra no mide votos; la verdad se encuentra en los canales oficiales y en el trabajo riguroso de verificadores como PerúCheck.