El acto público que marca el inicio de la recta final electoral
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) llevó a cabo este domingo el acto público de prueba de color de la cédula de sufragio, un paso fundamental para garantizar la transparencia del proceso electoral. Este evento, celebrado en presencia de observadores y medios de comunicación, no solo verificó la nitidez y los tonos oficiales de la papeleta, sino que también dio inicio formal a la impresión de más de 27 millones de cédulas que se utilizarán en la segunda vuelta presidencial del próximo 7 de junio. En esa jornada, los candidatos Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) disputarán la presidencia de la República.
Como señaló la propia ONPE en sus canales oficiales, «esta vez será diferente». La frase, replicada en redes sociales, refleja el compromiso público de la entidad con un proceso limpio y auditado. La prueba de color es un mecanismo que permite a los partidos y a la ciudadanía constatar que no existan errores de impresión o manipulaciones previas. Ahora, con las máquinas en marcha, se inicia una carrera contrarreloj para que cada mesa de sufragio cuente con su material exacto antes del día de la votación.
27 millones de cédulas: una logística sin precedentes
La impresión de las cédulas de sufragio es una de las operaciones más complejas del calendario electoral. Según la información difundida por la ONPE, se están imprimiendo más de 27 millones de papeletas, una cifra que supera ligeramente el número de electores hábiles. Este margen adicional cubre posibles contingencias, como pérdidas o daños durante el traslado a los centros de votación. Cada cédula incluye los nombres de los dos candidatos finalistas, el logo de sus agrupaciones políticas y los casilleros para marcar la opción preferida.
El proceso de impresión se realiza en las instalaciones de la ONPE bajo estrictas medidas de seguridad. Se utilizan tintas especiales y papeles con marcas de agua que dificultan cualquier intento de falsificación. «Uds salgan a votar, que nosotros contamos los votos», afirmó un vocero del organismo en un video difundido en Instagram, en el que también se informó que el padrón electoral ha sido revisado para depurar posibles inconsistencias, como la inclusión de fallecidos. Esta revisión busca evitar fraudes y garantizar que cada voto emitido sea válido.
Padrón electoral: transparencia y depuración de datos
Uno de los puntos que más atención genera en cada proceso electoral es la calidad del padrón de electores. La ONPE ha confirmado que, previo a la segunda vuelta, se realizó una exhaustiva depuración del padrón, eliminando registros de ciudadanos fallecidos y corrigiendo datos duplicados. Esta tarea es crucial porque un padrón inflado o con errores podría dar lugar a impugnaciones o sospechas de fraude. La entidad ha puesto a disposición de los partidos políticos y de la ciudadanía las listas actualizadas para que puedan verificar su información.
En las redes sociales, especialmente en Facebook, se han compartido videos del acto de prueba de color en los que se destaca que la ONPE realizó la prueba de color de la cédula de votación como un gesto de apertura. La frase «esta vez será diferente» no es solo un eslogan: responde a las críticas recibidas en procesos anteriores, donde se detectaron irregularidades menores en la impresión. Ahora, con un padrón más preciso y un proceso de impresión auditado en vivo, la institución busca recuperar la confianza de los votantes.
Keiko Fujimori vs. Roberto Sánchez: la disputa por la presidencia
La segunda vuelta del 7 de junio enfrenta a dos proyectos políticos antagónicos. Por un lado, Keiko Fujimori, lideresa de Fuerza Popular, quien busca llegar por tercera vez a la presidencia tras dos intentos fallidos. Su campaña se ha centrado en la seguridad ciudadana y la reactivación económica, pero arrastra una fuerte desaprobación debido a los procesos judiciales que enfrenta. Por otro lado, Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, representa una opción de izquierda moderada que ha capitalizado el descontento con la corrupción y la desigualdad.
Ambos candidatos han centrado sus últimos mensajes en la transparencia del proceso. Sánchez ha insistido en la necesidad de que la ONPE garantice un conteo rápido y confiable, mientras que Fujimori ha pedido a sus simpatizantes que acudan masivamente a las urnas como «fiscales de mesa» para vigilar el voto. En este contexto, el acto público de prueba de color de la cédula adquiere una relevancia política: es la señal de que el sistema electoral está listo para recibir la voluntad popular sin interferencias.
¿Cómo se contarán los votos? El rol de la ONPE en la segunda vuelta
La ONPE no solo imprime las cédulas; también es la encargada de organizar la votación y el escrutinio. El proceso de conteo se realizará en dos etapas: primero, en cada mesa de sufragio, donde los miembros de mesa contarán los votos manualmente y levantarán un acta; luego, la información será digitalizada y transmitida al centro de cómputo de la ONPE. Para esta segunda vuelta, se ha dispuesto un sistema de transmisión de resultados electorales (TREP) que permitirá conocer tendencias pocas horas después del cierre de mesas.
La entidad ha reiterado que «nosotros contamos los votos», una declaración que busca disipar dudas sobre la imparcialidad del proceso. Se han instalado cámaras de seguridad en los centros de acopio de actas y se ha capacitado a miles de personeros de los partidos para que fiscalicen cada etapa. Además, la prueba de color de la cédula no es un acto aislado: forma parte de una cadena de auditorías que incluye la verificación de las máquinas de impresión y el sellado de las urnas.
Garantías para el elector: cómo verificar tu cédula y tu mesa
Con la impresión en marcha, la ONPE ha habilitado herramientas digitales para que los ciudadanos puedan verificar la ubicación de su mesa de sufragio y, el día de la votación, confirmar que la cédula que reciben es la oficial. A través de su página web y de la aplicación «Voto Informado», se puede consultar el padrón actualizado. También se recomienda a los electores revisar que la cédula tenga los colores y el diseño mostrados en la prueba pública, para evitar suplantaciones.
En los videos compartidos por RPP Noticias y Agencia Andina en Facebook, se observa a los funcionarios de la ONPE mostrando una a una las cédulas impresas, verificando que el contraste entre el fondo y los recuadros sea correcto. Este nivel de detalle busca minimizar errores que en el pasado provocaron votos nulos o impugnados. La invitación final de la entidad es clara: «Salgan a votar, que nosotros contamos los votos». Con 27 millones de cédulas listas y un padrón depurado, el 7 de junio los peruanos decidirán su futuro.
Conclusión: un proceso electoral bajo la lupa de la ciudadanía
La prueba de color y el inicio de la impresión de las cédulas de sufragio marcan el último tramo de una campaña electoral intensa. La ONPE ha demostrado su capacidad logística al poner en marcha la producción de más de 27 millones de papeletas con estrictos controles de seguridad. La depuración del padrón y la transparencia del acto público responden a las exigencias de una ciudadanía que demanda elecciones limpias. Ahora, la responsabilidad recae en los votantes: acudir a las urnas el 7 de junio y ejercer su derecho con la certeza de que su voto será contado correctamente. La disputa entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez se define en las urnas, y el sistema electoral está preparado para garantizar la voluntad popular sin sesgos ni manipulaciones. La democracia peruana avanza, paso a paso, con la confianza puesta en sus instituciones.

