Pichetto desafía al kirchnerismo y a Milei con un frente peronista de centro en La Plata
El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto dio un paso concreto hacia la conformación de una alternativa política que busca disputar el escenario electoral de 2027. En un acto realizado en La Plata, presentó un frente peronista de centro que reúne a dirigentes históricos, sectores del peronismo moderado y, como novedad, a ex libertarios encabezados por Carlos Kikuchi, el ex armador bonaerense de Javier Milei. La movida no solo reconfigura el mapa de alianzas en la provincia de Buenos Aires, sino que también expone las fisuras internas de La Libertad Avanza. Con la inclusión del monzoismo, Pichetto teje una coalición heterogénea que se define como una opción racional frente a la polarización entre el kirchnerismo duro y el mileísmo. Este artículo analiza los detalles de ese armado, los perfiles de los protagonistas y las implicancias para la política argentina.
Un acto en La Plata que marca el inicio de una nueva etapa
El salón de un hotel platense fue el escenario elegido por Miguel Ángel Pichetto para lanzar lo que definió como un «frente peronista de centro». Acompañado por Carlos Kikuchi —ex senador bonaerense y otrora principal armador de Javier Milei en la provincia— el diputado nacional reunió a economistas, empresarios y dirigentes de distintas vertientes. Según informó el diario Clarín, el objetivo es construir «una opción para 2027» que supere la grieta y ofrezca un programa de gobierno viable.
La convocatoria no fue menor: la presencia de Kikuchi simboliza la fuga de cuadros libertarios que ya no acompañan al presidente, mientras que el monzoismo —heredero de la tradición política de Juan Carlos Monzón— aporta la estructura territorial del peronismo disidente. Pichetto, con su larga trayectoria en el Senado y su paso por el Frente Renovador, se posiciona como el líder de esta síntesis. «No venimos a especular con cargos, venimos a dar una batalla de ideas», afirmó durante su discurso, según testigos presentes.
Carlos Kikuchi: el ex armador de Milei que cambia de bando
Carlos Kikuchi fue durante la campaña de 2023 el arquitecto político de Javier Milei en la provincia de Buenos Aires. Su rol como senador bonaerense y su cercanía al entonces candidato lo convirtieron en una pieza clave del desembarco libertario en el principal distrito electoral del país. Sin embargo, las diferencias con la gestión gubernamental y la deriva autoritaria del oficialismo llevaron a un quiebre que se consumó este año.
Según publicó Infobae en mayo de 2025, Kikuchi resolvió competir con una lista liberal crítica de Milei en las elecciones de ese año, y ahora da un paso más al integrar un frente con peronistas moderados. En el acto de La Plata, su presencia fue interpretada como una señal de que el voto de centroderecha ya no tiene un solo dueño. «Libertarios abandonan el espacio en PBA», tituló Radio 10, mientras que en Instagram se difundieron imágenes del ex armador junto a Pichetto, confirmando la intimidad de su vínculo político.
La alianza con el monzoismo: un viejo conocido del peronismo bonaerense
El monzoismo, liderado por el histórico dirigente Juan Carlos Monzón, representa una de las corrientes internas del peronismo que se mantuvo al margen tanto del kirchnerismo como de las expresiones más disruptivas. Monzón, con base en el sur del conurbano, aporta cuadros territoriales y una estructura de punteros que Pichetti necesita para competir en la provincia. La inclusión de este sector no es casual: busca equilibrar el perfil liberal de Kikuchi con la raigambre peronista del frente.
En el acto platense, varios referentes del monzoismo tomaron la palabra para criticar la gestión de Axel Kicillof y denunciar el «clientelismo estructural» del oficialismo provincial. «No somos kirchneristas, pero defendemos el trabajo y la producción. Con Pichetto encontramos un espacio donde se puede debatir sin dogmas», comentó un dirigente local. La coalición, entonces, se presenta como un paraguas amplio para todos aquellos que se sienten huérfanos de representación.
La estrategia de Pichetto: un peronismo racional frente a la polarización
Miguel Ángel Pichetto no es nuevo en estas lides. Ex jefe del bloque de senadores del PJ durante el macrismo, fue candidato a vicepresidente en 2019 junto a Mauricio Macri. Su apuesta ahora es construir una tercera vía que evite el retorno del kirchnerismo y al mismo tiempo frene lo que él considera el «voluntarismo irresponsable» de La Libertad Avanza. «No somos ni la casta ni la anarquía», resumió en su mensaje a los asistentes.
El frente peronista de centro se apoya en tres pilares: un programa económico basado en el equilibrio fiscal y la inversión privada; una política social que priorice el trabajo registrado sobre los planes; y una defensa de las instituciones republicanas. Kikuchi, por su parte, aportó el discurso de la baja de impuestos y la desregulación, mientras que el monzoismo insistió en la necesidad de mantener la presencia del Estado en sectores críticos como la salud y la educación. Esta síntesis, aunque frágil, intenta ocupar el espacio del votante moderado que rechaza los extremos.
Contexto electoral: hacia 2027, pero con la mirada en 2025
El lanzamiento de este frente no es aislado. Ocurre en un momento en que la provincia de Buenos Aires se prepara para las elecciones legislativas de 2025, donde se renovarán bancas en la Cámara de Diputados y el Senado bonaerense. Kikuchi ya había anunciado que competiría con una lista liberal crítica del mileísmo, y ahora, al sumarse al espacio de Pichetto, refuerza la posibilidad de que el frente tenga representación parlamentaria.
Para el peronismo tradicional, la movida de Pichetto representa una amenaza directa al liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner y a la gobernación de Axel Kicillof. Mientras tanto, en el oficialismo nacional, la salida de Kikuchi y otros ex libertarios es vista como una sangría que debilita la estructura territorial de Milei en el principal distrito del país. Según el análisis de La Provincia en la red social X, la coalición de Pichetto «teje en la Provincia su opción para 2027» con una base que ya suma intendentes, concejales y referentes sociales.
Riesgos y oportunidades de una coalición heterogénea
Todo armado político que reúne a ex libertarios, monzoistas y peronistas disidentes enfrenta el desafío de mantener la cohesión interna. Las diferencias programáticas entre un liberal convencido como Kikuchi y un peronista histórico como Monzón son evidentes, especialmente en temas como el rol del Estado, la política impositiva y la reforma laboral. Sin embargo, Pichetto confía en que la urgencia electoral y el hartazgo de la ciudadanía con la polarización actuarán como cemento de la alianza.
Otra oportunidad es la captación del voto joven y de sectores profesionales que en 2023 votaron a Milei pero ahora se sienten defraudados. La figura de Kikuchi, que conoce el ADN libertario, puede facilitar ese puente. A la vez, la estructura peronista del monzoismo garantiza presencia territorial en barrios y localidades donde las encuestas muestran desencanto con Kicillof. Si logran articular un discurso homogéneo, este frente podría convertirse en el tercer actor electoral en la provincia, condicionando el resultado de las próximas elecciones.
Una apuesta por la gobernabilidad y el centro político
El acto de La Plata no fue un hecho aislado, sino la puesta en escena de una estrategia que busca romper la lógica binaria de la política argentina. Pichetto, Kikuchi y el monzoismo representan una forma distinta de entender la gestión: menos ideológica, más pragmática, orientada a resultados. La inclusión de ex libertarios le da al frente un perfil de centro-derecha en lo económico, mientras que la base peronista le asegura sensibilidad social. La clave estará en si logran transformar esta convergencia en una herramienta electoral competitiva para 2025, y sobre todo para 2027. En un país donde la grieta parece indestructible, esta coalición ofrece la promesa —aunque frágil— de una alternativa real para millones de ciudadanos que ya no se sienten representados ni por el kirchnerismo ni por el mileísmo.
El desafío inmediato es construir un programa común que no diluya las identidades de cada sector, pero que tampoco las convierta en un obstáculo. Si lo logran, el peronismo de centro podría ser, por primera vez en años, un jugador decisivo en la disputa por el poder en la provincia de Buenos Aires.

