Karina Milei defiende a Adorni y apunta contra Caputo y el PRO en la interna del gobierno

La interna en el gobierno: Karina Milei defiende a Adorni y apunta contra Caputo y el PRO

El gobierno de Javier Milei atraviesa una de sus crisis internas más agudas, donde las líneas de poder y la búsqueda de responsables por los errores de comunicación se dibujan con trazos gruesos. En el centro de la tormenta se encuentra la figura de Karina Milei, la influyente hermana y secretaria General de la Presidencia, quien ha decidido cerrar filas en torno al cuestionado jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Mientras los escándalos por viajes y el caso de las criptomonedas $Libra ganan espacio en la agenda pública, desde el círculo más íntimo del Presidente se refuerza la narrativa de un complot interno. Esta pulseada no solo involucra a la cúpula libertaria, sino que redirige la artillería hacia Santiago Caputo, el operador electoral y clave en el área de inteligencia, y hacia el PRO, socios de la coalición.

Karina Milei: la operadora política que no suelta a su hombre de confianza

Lejos de los reflectores pero con un poder decisivo, Karina Milei ha consolidado su rol como la principal guardiana política de su hermano. En las últimas semanas, según coinciden diversos análisis, ha intensificado lo que la prensa ha denominado una «caza interna de culpables» por los traspiés del gobierno. Su objetivo principal es blindar la figura de Manuel Adorni, el portavoz designado que ha devenido en jefe de Gabinete, a pesar de la seguidilla de controversias que lo rodean.

Su estrategia es clara: presentar una fachada de unidad inquebrantable alrededor de Adorni para evitar que la oposición –tanto externa como interna– encuentre un punto de fractura evidente en el gobierno. Karina considera que la salida o el debilitamiento extremo de Adorni sería una victoria para sus rivales dentro de La Libertad Avanza (LLA) y un golpe a la autoridad misma de los hermanos Milei. Su movimiento es, por lo tanto, una jugada de poder que busca cerrar cualquier intento de fisura desde adentro.

Adorni, el jefe de Gabinete “chamuscado” en múltiples frentes

Manuel Adorni llega a este punto de conflicto sumamente debilitado. Como señala un análisis, «el jefe de gabinete está muy golpeado». Su imagen pública se ha visto afectada por dos escándalos principales que se superponen: las críticas por su viaje oficial a Nueva York en medio de un ajuste fiscal feroz en Argentina, y su vínculo –aunque sea tangencial– con el escándalo de las criptomonedas $Libra, que involucra a funcionarios de su propio equipo.

Un artículo de Revista Noticias lo describe como «el chamuscado jefe de Gabinete de los hermanos Milei» y detalla que «tiene un pie en cada uno de los escándalos del momento». Esta posición de extrema vulnerabilidad es la que Karina Milei intenta contrarrestar. Para ella, Adorni es más que un funcionario: es un símbolo de lealtad incuestionable, y su caída sería interpretada como una puerta abierta para que otras facciones, especialmente la liderada por Santiago Caputo, ganen terreno en el corazón del gobierno.

La pulseada silenciosa con Santiago Caputo y la tropa de inteligencia

El otro polo de poder en esta interna es Santiago Caputo, el estratega electoral de Milei y ahora hombre fuerte en el área de inteligencia. Según se informa, existe una pulseada por el control de agencias clave y, en última instancia, por la influencia sobre la narrativa y las decisiones del Presidente. Karina Milei ve con recelo el crecimiento de la órbita de Caputo, a quien percibe como un operador con ambiciones propias y con una base de poder (su «tropa») que podría no responder a los intereses del núcleo familiar duro.

Un profundo análisis sobre la reaparición de Manuel Adorni y las luchas de poder internas en el gobierno. Se debate la movida estratégica…

Esta tensión se ha exacerbado con los escándalos recientes. Desde la óptica de Karina, la incapacidad o la lentitud de los organismos que Caputo influye para anticipar o manejar las crisis mediáticas es, cuanto menos, sospechosa. La desconfianza es mutua, y esta grieta en el nivel más alto paraliza la capacidad de respuesta coordinada del gobierno frente a los ataques externos.

La teoría del complot: ¿el PRO agitó los escándalos?

Frente a esta situación, la narrativa que Karina Milei impulsa hacia su hermano el Presidente es la de una conspiración. La hipótesis que gana fuerza en su círculo es que los escándalos de Adorni, particularmente el sensible tema $Libra, pudieron haber sido agitados o explotados por sectores del PRO, el socio de coalición en el Congreso y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Esta creencia no es arbitraria. Se enmarca en la histórica desconfianza que los núcleos duros libertarios tienen hacia el macrismo, al que ven como un rival político disfrazado de aliado necesario. La teoría sugiere que el PRO buscaría desgastar a la figura más visible del día a día del gobierno (Adorni) para erosionar a los Milei y reposicionarse como la opción de centro-derecha dominante en una eventual reconfiguración del poder.

El contraataque: LLA sale a pegarle a la gestión de la Ciudad

Como respuesta directa a esta percepción de ataque, desde La Libertad Avanza se ha lanzado un contraataque político dirigido al flanco más evidente del PRO: el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, encabezado por Jorge Macri. La estrategia es recordarle a la opinión pública que los socios tampoco están libres de polémicas.

El blanco elegido ha sido un vuelo privado del jefe de Gobierno porteño apenas asumió el cargo, buscando equiparar en la agenda mediática los cuestionamientos por el uso de recursos. Este movimiento es una clara señal de advertencia: si el PRO presiona por los escándalos de Adorni, LLA está dispuesta a responder en la misma moneda, escalando el conflicto y dañando la imagen de la coalición en su conjunto. Es una jugada riesgosa que expone la profunda fragilidad de la alianza gobernante.

Un gobierno frágil y una batalla que define el futuro

El pulso entre Karina Milei y Santiago Caputo, con Adorni como bandera, define un momento crítico para la administración de Javier Milei. Más allá de las anécdotas de vuelos o criptomonedas, lo que está en juego es el control del aparato estatal, la narrativa gubernamental y la futura dirección política. La obsesión por encontrar enemigos internos, mientras se descarga responsabilidad en socios externos, consume una energía monumental que debería destinarse a la gestión en un contexto económico dramático.

Esta interna, alimentada por la desconfianza y la lucha por la proximidad con el Presidente, no hace más que debilitar la ya escasa cohesión del gabinete. La salida de esta crisis requerirá, inevitablemente, que Javier Milei tome una decisión clara sobre quién tiene la última palabra en su gobierno: si el círculo familiar y de lealtad absoluta que representa su hermana, o la órbita más técnica y política que encarna Caputo. Hasta entonces, la grieta será la principal característica de su administración.

La crisis interna en el gobierno de Javier Milei revela una fractura profunda que va más allá de los escándalos puntuales. La defensa férrea de Karina Milei hacia Manuel Adorni, la tensión con Santiago Caputo y la teoría de un complot orquestado por el PRO pintan un cuadro de un oficialismo sitiado desde dentro. Esta pulseada por el poder no solo paraliza la acción de gobierno, sino que fuerza una alianza incómoda con el macrismo hacia un punto de ruptura. En conclusión, la búsqueda de culpables internos y el redireccionamiento de la artillería hacia socios políticos evidencian una coalición frágil y una gestión que, atrapada en sus propias luchas, arriesga desatender las urgentes demandas de la ciudadanía que la llevó al poder.