Caso Plus Ultra: el auto de Calama que rompe a los socios de Sánchez
Introducción
El auto del juez José Luis Calama ha sacudido el tablero político español al abrir una investigación que implica al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra. La reacción de los socios de investidura del Gobierno —Sumar, Podemos y ERC— ha sido tan rápida como reveladora: pasaron de un respaldo casi automático a un lenguaje de cautela y reproche. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, pronunció una frase que ya es viral: “Si esto es verdad, es una mierda”. Esta declaración, recogida en TikTok y replicada en medios como Onda Cero, no solo refleja la tensión interna de la izquierda, sino que abre interrogantes sobre la solidez del bloque parlamentario que sostiene a Pedro Sánchez.
El auto del juez Calama: lo que dice la resolución judicial
El magistrado José Luis Calama, titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, ha dictado un auto que sitúa al expresidente Zapatero en el centro de una investigación sobre presuntas irregularidades en la gestión de la aerolínea Plus Ultra, rescatada con fondos públicos durante la pandemia. Según el auto, existen indicios de que Zapatero pudo haber intermediado para agilizar el rescate, aunque la defensa del exmandatario insiste en que no hay prueba alguna. El juez ha ordenado el registro del despacho profesional de Zapatero, un movimiento judicial de gran envergadura que, como señala la fuente de Onda Cero, “no se puede acreditar nada” de momento, pero que ya ha provocado un terremoto político.
La resolución judicial se apoya en informes de la UDEF que apuntan a contactos y gestiones del expresidente con altos cargos del Gobierno en 2020. Sin embargo, fuentes jurídicas consultadas por EL PAÍS subrayan que el auto es una fase inicial de instrucción y que la imputación formal aún no se ha producido. El juez Calama es conocido por su meticulosidad en casos de corrupción, lo que otorga peso a sus decisiones. Los socios de izquierda, que inicialmente cerraron filas con Zapatero, han tenido que ajustar su discurso al conocer los detalles del auto.
Del respaldo unánime a la cautela: el viraje de Sumar, Podemos y ERC
Las primeras reacciones de los partidos que conforman el bloque de investidura fueron de apoyo público a Zapatero, calificando la investigación de “persecución política”. Sin embargo, el conocimiento del auto ha matizado ese respaldo. Según la información publicada en el perfil de Foro Abierto y recogida también por EL PAÍS, Sumar, Podemos y ERC “reconocen el peso del auto” y han rebajado el tono de su defensa. Un portavoz de Sumar declaró que “si los indicios son sólidos, la justicia debe seguir su curso”, mientras que Podemos evitó pronunciarse directamente sobre la inocencia de Zapatero.
ERC ha sido el partido que más claramente ha modulado su postura. Gabriel Rufián, su portavoz en el Congreso, pasó de tuitear apoyo al expresidente a protagonizar un encendido discurso en la Cámara Baja. En un vídeo que se ha viralizado en Instagram y TikTok, el diputado republicano afirmó: “Si esto es verdad, es una mierda. Es una mierda. Si esto es mentira, es una mierda aún mayor que hemos visto muchas veces, demasiadas veces. Pero merece que se investigue”. La frase, que repitió con énfasis, evidencia la incomodidad de unos socios que no quieren cargar con el coste político de defender a un investigado.
“Si esto es verdad, es una mierda”: el discurso de Rufián y su impacto en el Congreso
La intervención de Gabriel Rufián en la sesión de control al Gobierno fue un auténtico “show”, como lo calificó el diario OKDIARIO. El portavoz de Esquerra Republicana no solo verbalizó su frustración, sino que dibujó un escenario en el que tanto la verdad como la mentira perjudican a la izquierda. “Grábenselo a fuego, señores del PSOE: la izquierda no puede permitirse estos escándalos”, espetó Rufián, según el fragmento difundido en redes. Con esa advertencia, el republicano puso sobre la mesa la fragilidad del discurso ético del bloque progresista.
El mensaje de Rufián se ha interpretado como una llamada de atención al PSOE. Para ERC, el caso Plus Ultra no solo salpica a Zapatero, sino que erosiona la credibilidad de todo el Gobierno de coalición. La frase “si esto es verdad, es una mierda” condensa la posición de un socio que exige transparencia y que no está dispuesto a asumir riesgos electorales por defender a un exdirigente socialista. La repercusión del vídeo, con miles de reproducciones en redes, ha obligado a la dirección de ERC a aclarar que “no hay presunción de inocencia que valga si los hechos son ciertos”.
Las implicaciones para el Gobierno de coalición: ¿grieta o ajuste táctico?
La reacción de los socios de investidura no es un simple cambio de tono; tiene consecuencias directas sobre la estabilidad del Ejecutivo. El PSOE confiaba en que Sumar, Podemos y ERC mantuvieran un frente común frente a lo que consideraban una operación judicial contra la izquierda. Sin embargo, el reconocimiento del peso del auto por parte de estos partidos sugiere que la lealtad al Gobierno tiene límites. Un alto cargo de Podemos declaró a EL PAÍS que “no podemos dar cheques en blanco a nadie, ni siquiera a Zapatero”.
Esta fractura podría traducirse en mayor dificultad para aprobar iniciativas legislativas clave. La relación entre el PSOE y sus socios ya estaba tensionada por la ley de amnistía y los Presupuestos. Ahora, el caso Plus Ultra añade un nuevo factor de desgaste. El portavoz de Sumar, Íñigo Errejón, evitó responder directamente sobre si mantendrían el apoyo al Gobierno si la investigación avanza, limitándose a decir que “la justicia debe actuar con independencia”. Mientras, ERC ha condicionado su respaldo a que se aclaren “todas las responsabilidades”.
El eco mediático y la opinión pública: el caso Plus Ultra en redes y tertulias
El auto del juez Calama ha copado portadas y bloques de tertulias políticas. Medios como Onda Cero, EL PAÍS y el propio TikTok de OKDIARIO han difundido masivamente las reacciones de los partidos. La frase de Rufián se ha convertido en trending topic en España, y el vídeo de su intervención ha sido compartido por perfiles de izquierda y derecha, cada uno extrayendo su propia lectura. En Instagram, el reel del discurso republicano acumula más de medio millón de reproducciones, con comentarios que van desde el apoyo a la “valentía” de Rufián hasta críticas por su “oportunismo”.
Las redes sociales actúan como amplificador de la controversia. Usuarios y analistas señalan que la reacción de los socios muestra una “hipocresía” porque durante años defendieron a Zapatero sin fisuras. Por otro lado, sectores progresistas interpretan el viraje como una madurez política necesaria. Lo cierto es que el debate público ha pasado de centrarse en la presunta corrupción a cuestionar la solidez del bloque de investidura. La encuesta de Onda Cera sobre el caso revela que la credibilidad de los socios ha caído entre su electorado, que demanda “coherencia” frente a los casos de corrupción.
Análisis: ¿un punto de inflexión para la izquierda española?
La crisis abierta por el auto del juez Calama puede ser mucho más que un episodio judicial. Representa un test de estrés para la izquierda que gobierna en coalición. La actitud de Sumar, Podemos y ERC revela que ya no existe un blindaje automático hacia las figuras históricas del socialismo. La frase de Rufián —“si es verdad, es una mierda”— resuena como un aldabonazo: la izquierda no puede permitirse el lujo de defender a un investigado sin poner en riesgo su propia identidad ética.
Históricamente, los partidos de izquierda han basado su discurso en la lucha contra la corrupción. Ahora, al ver a un expresidente de su mismo color político bajo sospecha, se ven forzados a elegir entre la lealtad personal y la coherencia programática. Si el caso Plus Ultra prospera, podría generar un cisma irreversible entre el PSOE y sus socios. Pero incluso si se archiva, la herida política está abierta: los socios han demostrado que no seguirán al PSOE en una defensa cerrada. Este episodio marca, probablemente, un antes y un después en las relaciones dentro del bloque progresista.
Conclusión
El auto del juez José Luis Calama ha desencadenado una reacción en cadena que expone las tensiones internas de la izquierda española. Sumar, Podemos y ERC, que inicialmente respaldaron a Zapatero, han modulado su discurso al conocer el peso de la resolución judicial. La frase de Gabriel Rufián, “si esto es verdad, es una mierda”, resume la incomodidad de unos socios que no quieren cargar con el coste político de un posible escándalo. El Gobierno de coalición enfrenta ahora un desafío que va más allá de lo judicial: la credibilidad de su propio bloque. La investigación, aún en fase temprana, obliga a todos a repensar sus lealtades. El resultado de este caso podría redefinir el equilibrio de poder en la izquierda española durante los próximos meses.

