Advertencia de Omar Mariluz: Perú en riesgo de perder oportunidades de desarrollo

Introducción

El analista político y economista Omar Mariluz ha lanzado una alerta contundente que resuena en los círculos de debate nacional: el Perú corre el riesgo de perder las oportunidades de crecimiento y desarrollo que se abrieron durante el boom de las materias primas. A pesar de los ingresos históricos recibidos en la última década, el país no logró transformar esa bonanza en instituciones sólidas ni en una gestión pública eficiente. En su videocolumna reciente, difundida por El Comercio, Mariluz reflexiona sobre los pilares económicos y democráticos que se tambalean, y advierte que la decisión que se tome en la próxima segunda vuelta electoral será crucial para definir si avanzamos hacia el desarrollo o nos hundimos en el estancamiento. Este artículo profundiza en los riesgos señalados y propone un camino para revertir la tendencia.

La paradoja del boom de materias primas: ingresos récord sin desarrollo sostenible

Durante los años del superciclo de las materias primas, el Perú recibió flujos extraordinarios de divisas gracias a la exportación de minerales como el cobre, el oro y la plata. Sin embargo, el crecimiento económico no se tradujo en mejoras estructurales. Omar Mariluz advierte que «el país enfrenta el riesgo de seguir perdiendo oportunidades de crecimiento y desarrollo, pese a los altos ingresos». La paradoja es evidente: mientras las arcas fiscales se llenaban, las brechas en infraestructura, educación y salud se mantenían o incluso se profundizaban.

Este fenómeno no es nuevo en América Latina, pero en el caso peruano se ha agravado por la debilidad institucional. Los recursos no se invirtieron en diversificar la matriz productiva ni en crear empleos de calidad más allá del sector minero. La dependencia de las materias primas sigue siendo alta, y cuando los precios internacionales caen, la economía se resiente de inmediato. Mariluz subraya que la oportunidad de construir un modelo de desarrollo autosostenible se ha desperdiciado en gran medida.

Instituciones débiles: el talón de Aquiles del crecimiento peruano

Una de las principales advertencias de Omar Mariluz es la fragilidad de las instituciones peruanas. En un contexto de crisis política recurrente, los poderes del Estado han perdido credibilidad y eficacia. Los resultados de la investigación web muestran que la videocolumna de Mariluz fue publicada en plataformas como Facebook y LinkedIn, donde se viralizó el mensaje de que «los pilares económicos y democráticos están tambaleándose». Sin instituciones fuertes que garanticen la estabilidad de las reglas de juego, la inversión privada se retrae y el crecimiento se vuelve volátil.

El Poder Judicial, el Congreso y la Administración Pública han sido señalados por su baja capacidad de respuesta ante la corrupción y la ineficiencia. Mariluz insiste en que fortalecer las instituciones no es un lujo, sino una necesidad urgente para preservar los avances logrados en las últimas décadas. De lo contrario, el país seguirá atrapado en un ciclo de promesas incumplidas y oportunidades perdidas.

Gestión pública ineficaz: ¿cómo se desperdician los recursos?

La gestión pública peruana ha sido tradicionalmente señalada por su baja ejecución presupuestal y la falta de planificación estratégica. A pesar de los altos ingresos provenientes del boom de materias primas, los proyectos de inversión pública se estancan por trabas burocráticas, cambios de gobierno y falta de continuidad. Omar Mariluz advierte que este desperdicio de recursos es una de las principales causas de que el país no pueda cerrar brechas sociales.

El analista menciona en su videocolumna que la «decisión de esta segunda vuelta» determinará si se apuesta por una gestión más técnica y menos politizada. La experiencia internacional muestra que los países que lograron transformar su bonanza exportadora en desarrollo invirtieron en capital humano, infraestructura y tecnología desde el Estado. En Perú, en cambio, los recursos se diluyen en gasto corriente no sostenible y en programas de corto plazo.

Pilares económicos y democráticos tambaleándose

El título de la videocolumna de Omar Mariluz, «Pilares económicos y democráticos, tambaleándose», refleja la gravedad del diagnóstico. La estabilidad macroeconómica que caracterizó al Perú durante más de dos décadas se ha visto erosionada por la incertidumbre política y los conflictos sociales. La democracia peruana, aunque formalmente vigente, muestra signos de fatiga: desconfianza en los partidos políticos, polarización y ataques a la independencia de poderes.

Mariluz sostiene que sin un régimen democrático sólido, la economía no puede sostenerse en el largo plazo. La inversión requiere predictibilidad, y la predictibilidad solo la brindan instituciones democráticas que funcionan. El país ha visto cómo inversiones multimillonarias se paralizan por protestas o por cambios abruptos en las reglas. El riesgo de «seguir perdiendo oportunidades» se materializa cada vez que un proyecto se cancela o se posterga.

El riesgo de perder oportunidades: lecciones de otras economías

Omar Mariluz no se limita a diagnosticar el problema; también advierte sobre el costo de la inacción. Compara el caso peruano con otras economías que supieron aprovechar sus bonanzas, como Chile o Australia, donde los ingresos por materias primas se canalizaron hacia fondos soberanos, educación e infraestructura. En contraste, Perú no creó mecanismos efectivos para ahorrar en tiempos de alta cotización de los minerales.

La advertencia de Mariluz se enmarca en el contexto de la segunda vuelta electoral, un momento clave para definir el rumbo del país. La investigación web muestra que El Comercio tituló su nota como «¿Desarrollo o estancamiento? La decisión de esta segunda vuelta». Los votantes tienen en sus manos la posibilidad de elegir un liderazgo que priorice el fortalecimiento institucional y la protección de los pilares democráticos, o uno que perpetúe la ineficiencia y el clientelismo.

¿Qué hacer? Fortalecer instituciones y proteger la democracia

La solución que propone Omar Mariluz es clara: fortalecer las instituciones, mejorar la gestión pública y proteger los pilares económicos y democráticos. Esto implica reformas profundas en el sistema de justicia, la administración pública y los mecanismos de control de la corrupción. También requiere un pacto político que trascienda las coyunturas electorales y ponga el interés nacional por encima de los intereses partidarios.

Mariluz enfatiza que el desarrollo no llegará solo porque se elija a un presidente; es un proceso que exige continuidad y compromiso. La videocolumna, difundida ampliamente en redes sociales, busca generar conciencia de que el país está en una encrucijada. Proteger la democracia y mejorar la gestión pública no son opciones ideológicas, sino condiciones indispensables para que el Perú no siga perdiendo las oportunidades que el contexto global le ha brindado.

Conclusión

La advertencia de Omar Mariluz, replicada en medios como El Comercio y redes sociales, es un llamado de atención que no se puede ignorar. El Perú ha recibido ingresos históricos por sus materias primas, pero esos recursos no se han traducido en desarrollo sostenible por la debilidad institucional y la mala gestión pública. Los pilares económicos y democráticos del país están tambaleándose, y el riesgo de perder oportunidades es real y urgente. Para avanzar hacia un futuro de crecimiento inclusivo, es necesario fortalecer las instituciones, mejorar la eficiencia del Estado y proteger la estabilidad democrática. La decisión está en manos de la ciudadanía y de los líderes que surjan de la coyuntura electoral. No hay tiempo que perder: el Perú debe actuar ahora para no repetir los errores del pasado.