El reclamo de Alejandra García: una nueva voz para la abogacía
La asunción de Alejandra García como presidenta del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires marcó un punto de inflexión en la relación entre la abogacía independiente y el Poder Ejecutivo. Frente al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, García no solo asumió el cargo que dejó Ricardo Gil Lavedra, sino que también planteó dos reclamos centrales: una mejor valoración de los abogados en los concursos para jueces y que el ejercicio del derecho no sea considerado una forma de lobby en el proyecto de ley gubernamental. Estas demandas, realizadas en un contexto de renovación institucional, reflejan tensiones profundas sobre la independencia judicial y el rol de los profesionales del derecho en la selección de magistrados.
Cambio de liderazgo en el Colegio de Abogados
Alejandra García tomó la posta de Ricardo Gil Lavedra, una figura histórica de la abogacía y la política argentina, en medio de una etapa de redefiniciones. Su asunción, cubierta por medios como Clarín y Radio San Javier, se produjo en un acto donde el ministro Mahiques fue el invitado de honor. La nueva presidenta no desperdició la oportunidad para expresar las preocupaciones de los abogados que ejercen la profesión de manera independiente, frente a un gobierno que ha impulsado reformas en el sistema de justicia.
El gesto de recibir a Mahiques en la sede del Colegio no fue casual: buscaba tender puentes, pero también marcar posición. García representa a un sector de la abogacía que históricamente ha reclamado mayor participación en los procesos de selección judicial, donde la carrera judicial suele tener un peso preponderante en detrimento de la experiencia profesional en el ejercicio libre de la profesión.
La valoración de los abogados en los concursos judiciales
Uno de los reclamos más contundentes de Alejandra García fue que en los concursos del Consejo de la Magistratura se valore tanto la carrera judicial como la trayectoria de los abogados que ejercen la profesión. En la actualidad, los mecanismos de selección suelen privilegiar a quienes han transitado toda su vida laboral dentro del Poder Judicial, dejando en un segundo plano la experiencia de litigio, la especialización adquirida en el ejercicio privado y el contacto directo con las necesidades de los justiciables.
Según lo consignado por Clarín y replicado en redes sociales como Instagram de la Embajada Británica en Argentina, García pidió que se reconozca que un abogado con años de ejercicio tiene una perspectiva única para administrar justicia. Esta postura busca corregir un sesgo estructural que, a su juicio, empobrece la calidad de los tribunales al excluir a profesionales con un perfil más diverso y con experiencia real en la defensa de derechos ante los estrados.
Ejercicio del derecho vs. lobby: una distinción clave
El segundo reclamo que Alejandra García puso sobre la mesa frente a Mahiques fue que el proyecto de ley del gobierno no considere el ejercicio del derecho como una forma de lobby. La iniciativa oficial, que busca regular la actividad de los gestores de intereses particulares ante el Estado, podría alcanzar a los abogados en su tarea diaria de representar a sus clientes ante organismos públicos, tribunales y la administración.
La presidenta del Colegio de Abogados advirtió que equiparar la defensa letrada con el lobby es un error conceptual peligroso. El abogado no defiende intereses particulares de manera discrecional, sino que ejerce un derecho constitucional de petición y defensa técnica. Mezclar ambos planos podría desvirtuar la naturaleza misma de la profesión y exponer a los letrados a controles y restricciones que no corresponden a su función.
La respuesta del ministro Mahiques y el contexto político
Juan Bautista Mahiques, ministro de Justicia de la Nación, escuchó los reclamos en el marco de un acto que también sirvió para presentar una nueva tanda de magistrados propuestos por el Ejecutivo. Según Infobae, esas designaciones fueron respaldadas por diversas organizaciones judiciales, lo que indica que el gobierno cuenta con apoyo en ciertos sectores del Poder Judicial para avanzar con su agenda de renovación de jueces.
Sin embargo, la presencia del ministro en el Colegio de Abogados y la atención que prestó a las palabras de García sugieren que el gobierno está dispuesto a discutir los términos de sus proyectos. Mahiques ha estado involucrado en temas sensibles como la filtración del video de Adorni o el caso $LIBRA, según reportó La Nación, pero su comparecencia ante los abogados muestra que la reforma judicial sigue siendo una prioridad en su gestión.
Implicancias para el proyecto de ley de lobby y la independencia profesional
Si el gobierno avanzara con la inclusión del ejercicio del derecho como actividad de lobby, se abriría un conflicto institucional de primera magnitud. Los abogados quedarían expuestos a registros, declaraciones juradas y sanciones por una actividad que es inherente a su profesión. García dejó claro en su discurso que el Colegio defenderá la autonomía de la abogacía como un pilar del Estado de Derecho.
Además, el pedido de mejor valoración en los concursos judiciales apunta a una reforma estructural del Consejo de la Magistratura. Si se modifican los puntajes y los antecedentes considerados, podría abrirse la puerta a una generación de jueces con perfiles más variados, alejados de la endogamia judicial que ha caracterizado al sistema argentino. Este es un debate que trasciende lo gremial y toca la calidad institucional de la justicia.
La postura del Colegio y las perspectivas a futuro
Alejandra García asumió con un mandato claro: defender los intereses de los abogados en ejercicio frente a un gobierno que ha mostrado intenciones de modificar las reglas de juego. Su reclamo no cayó en saco roto, ya que el ministro Mahiques se comprometió a analizar los planteos en el seno del proyecto de ley. La Embajada Británica, a través de sus redes, celebró el diálogo institucional, lo que indica que miradas externas también observan con atención esta negociación.
Mientras tanto, los abogados independientes esperan que las palabras de su presidenta se traduzcan en cambios concretos. La reforma judicial no es solo un tema de magistrados y funcionarios; afecta directamente a quienes cada día litigan en los tribunales y dependen de un sistema que sea imparcial, eficiente y que valore el saber profesional acumulado en años de ejercicio. El Colegio de Abogados se posiciona así como un actor central en la discusión pública.
Conclusión: equilibrios necesarios para una justicia inclusiva
El reclamo de Alejandra García frente al ministro Mahiques sintetiza una demanda largamente postergada: la necesidad de que los abogados en ejercicio sean reconocidos como una fuente vital de experiencia para la magistratura y no sean estigmatizados como lobbistas. La apertura al diálogo por parte del gobierno es un primer paso, pero el verdadero desafío estará en traducir esas palabras en modificaciones normativas. Una justicia que excluye a los abogados con trayectoria profesional diversa se empobrece a sí misma. Si se logra equilibrar la valoración entre carrera judicial y ejercicio profesional, y se separa claramente la defensa técnica del lobby, Argentina dará un avance significativo en calidad institucional. La abogacía independiente ha alzado la voz; ahora resta que el proyecto de ley recoja ese clamor.

