El bulo de la “tercera vuelta”: desinformación que circula en pleno escrutinio
En medio del conteo de votos de la segunda vuelta electoral, un rumor comenzó a propagarse con fuerza en redes sociales: el 12 de julio se realizaría una “tercera vuelta” presidencial en Perú. La supuesta fuente era un comunicado apócrifo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Sin embargo, esta información es completamente falsa. Como alertó la plataforma PerúCheck en su verificación del 11 de junio de 2026, no existe ningún dispositivo legal que contemple una tercera vuelta. La Constitución Política del Perú solo prevé una segunda vuelta cuando ninguna fórmula Presidencial supera el 50% de los votos válidos. En este artículo desglosamos cómo nació el bulo, por qué es imposible legalmente y cómo la ciudadanía puede protegerse de este tipo de desinformación.
El origen del bulo: un comunicado falso y su rápida viralización
Todo comenzó con la difusión de una imagen que simulaba ser un comunicado oficial de la ONPE. En él se afirmaba que, debido a presuntas irregularidades en el conteo de la segunda vuelta, se convocaría a una nueva jornada electoral el 12 de julio bajo el nombre de “tercera vuelta”. La imagen incluía logotipos institucionales y un lenguaje administrativo que aparentaba ser real. Sin embargo, desde el primer momento la ONPE y los organismos electorales negaron tajantemente la existencia de dicho documento.
El bulo se propagó principalmente a través de WhatsApp y Facebook, donde usuarios alarmados compartían la imagen sin verificar su autenticidad. La periodista Valeria Coca, en una publicación de Prensa Regional (11 de junio de 2026), recogió los primeros reportes de desinformación. Fue entonces cuando PerúCheck, iniciativa de verificación de El Comercio, inició una investigación para contrastar los hechos. El resultado fue categórico: no había ninguna convocatoria oficial para una tercera vuelta, y el comunicado era una falsificación.
¿Por qué es legalmente imposible una tercera vuelta en Perú?
La Constitución Política del Perú, en su artículo 111, establece que la elección del Presidente de la República se realiza mediante sufragio directo. El artículo 112 es claro: si ninguna candidatura obtiene más de la mitad de los votos válidamente emitidos, se procede a una segunda vuelta electoral entre las dos fórmulas más votadas. No existe ninguna disposición que contemple una tercera instancia de votación. Esto lo recordó PerúCheck en su verificación publicada el 11 de junio de 2026: “No existe ninguna disposición legal que contemple una tercera vuelta presidencial en el Perú. La Constitución solo contempla una segunda vuelta”.
Además, la Ley Orgánica de Elecciones (Ley N.° 26859) tampoco prevé figuras como una “tercera vuelta” ni mecanismos extraordinarios para repetir el proceso una vez realizada la segunda vuelta. La única posibilidad de repetir una elección sería si el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) declarara la nulidad total del proceso por causales gravísimas, lo cual es extremadamente raro y no responde a ningún plazo fijo como el 12 de julio. Pretender que la ONPE puede convocar una nueva vuelta por su cuenta es un grave error jurídico.
La ONPE y la importancia de verificar la información oficial
La Oficina Nacional de Procesos Electorales es la entidad encargada de organizar las elecciones, pero no tiene facultades para crear nuevas instancias electorales. Cualquier comunicado oficial de la ONPE se difunde exclusivamente a través de su sitio web onpe.gob.pe y sus cuentas verificadas en redes sociales. En el caso del supuesto comunicado del 12 de julio, la ONPE emitió un desmentido rápido, aunque el bulo ya había alcanzado a miles de personas.
La plataforma PerúCheck, en coordinación con El Comercio, realizó un ejercicio de verificación en varias etapas: primero, buscaron el comunicado en los canales oficiales de la ONPE y no lo encontraron. Segundo, contactaron a fuentes dentro de la institución, que confirmaron que el documento era apócrifo. Tercero, analizaron la imagen del supuesto comunicado y detectaron inconsistencias tipográficas y de formato respecto a los documentos reales de la ONPE. Esta labor permitió desmentir el rumor en cuestión de horas.
El rol de PerúCheck y la verificación colaborativa
PerúCheck es una iniciativa de fact-checking que trabaja en alianza con medios peruanos como El Comercio y plataformas internacionales. Su objetivo es combatir la desinformación electoral ofreciendo verificaciones basadas en hechos. En el caso de la “tercera vuelta”, el equipo utilizó su metodología estándar: identificar el contenido viral, buscar la fuente original, contrastar con fuentes oficiales, y publicar un informe detallado.
El artículo de verificación, publicado el 11 de junio de 2026 en el sitio perucheck.pe, incluyó una explicación legal y un llamado a los ciudadanos a no compartir información sin verificar. Además, la cuenta de X (antes Twitter) de El Comercio (@elcomercio_peru) difundió el desmentido con el hashtag #PerúCheck, logrando un alcance masivo. Este caso demuestra la importancia de contar con redes de verificación rápida, especialmente en contextos electorales donde la tensión y la incertidumbre pueden hacer que los bulos se propaguen más rápido que la verdad.
Consecuencias de la desinformación electoral: riesgos para la confianza ciudadana
La difusión de noticias falsas como la de la “tercera vuelta” no solo genera confusión, sino que también erosiona la confianza en el sistema electoral. Cuando un rumor tan descabellado circula con fuerza, algunos ciudadanos pueden dudar de la legitimidad del proceso, pensar que hay manipulación o que las autoridades están ocultando información. Esto es especialmente peligroso en un país como Perú, donde la polarización política es alta y la desconfianza institucional persiste.
Según el informe de PerúCheck, este bulo fue compartido mayoritariamente por personas que ya mostraban escepticismo sobre los resultados de la segunda vuelta. La desinformación no solo miente sobre los hechos, sino que alimenta narrativas de fraude o de conspiración. Por ello, es fundamental que los medios de comunicación y las plataformas de verificación actúen con rapidez. El caso también subraya la necesidad de que la ciudadanía aprenda a identificar señales de alerta: falta de fuente oficial, errores de redacción, direcciones web extrañas y un tono alarmista.
Cómo identificar y evitar caer en bulos sobre procesos electorales
Ante la proliferación de desinformación, la ciudadanía puede adoptar algunas prácticas sencillas pero eficaces. Primero, siempre revisar la fuente: cualquier comunicado sobre cambios electorales debe provenir del sitio oficial de la ONPE, el JNE o el Jurado Nacional de Elecciones. Segundo, desconfiar de imágenes o documentos que circulen sin un enlace directo al portal oficial. Tercero, consultar plataformas de verificación como PerúCheck antes de compartir contenido sospechoso.
Además, es importante recordar que los procesos electorales están regulados por leyes estrictas. Una “tercera vuelta” no existe ni en el derecho constitucional peruano ni en ningún país democrático. Si un rumor suena demasiado extraño o alarmante, lo más probable es que sea falso. Como ciudadanos, tenemos la responsabilidad de no contribuir a la cadena de desinformación. Compartir un bulo, incluso con buena intención, puede generar pánico y deslegitimar la democracia.
Conclusión: la verdad frente al bulo en medio del proceso electoral
El rumor de una “tercera vuelta” electoral el 12 de julio ha sido desmentido de forma contundente por PerúCheck y la ONPE. No existe base legal, constitucional ni administrativa para una nueva jornada de votación. El supuesto comunicado era una falsificación que buscaba generar confusión en un momento clave del escrutinio. La rápida reacción de los verificadores y los medios evitó que la mentira se consolidara, pero el episodio deja una lección clara: en tiempos electorales, la desinformación aprovecha la incertidumbre para prosperar. La ciudadanía debe mantenerse alerta, verificar siempre la fuente y apoyar el trabajo de las organizaciones de fact-checking. Solo así se puede proteger la integridad del voto y la confianza en la democracia peruana.

