UCR presenta primarias optativas: 37 votos clave en el Senado

Primarias optativas: la propuesta radical que redefine el debate electoral

El sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) vuelve al centro de la escena política argentina. La Unión Cívica Radical (UCR) en el Senado presentó un proyecto propio que busca transformar estas elecciones internas de obligatorias a optativas para los partidos políticos, en lugar de eliminarlas por completo como propone el oficialismo. La iniciativa, que requiere mayoría absoluta para su aprobación —la mitad más uno del total de miembros de la Cámara, es decir, 37 votos—, introduce una variable inesperada en la reforma electoral que avanza en el Congreso. Este artículo analiza los detalles de la propuesta, las implicancias del umbral de votos necesario y las lecciones que pueden extraerse de experiencias comparadas, como la reciente reforma electoral en Perú, para ofrecer una visión completa del escenario político actual.

El proyecto de la UCR: una alternativa al status quo

Los legisladores radicales presentaron un proyecto que modifica el espíritu de las PASO sin eliminarlas. La propuesta establece que las primarias sean optativas, permitiendo a cada partido o alianza decidir si las realiza o no, en lugar de imponerlas a todo el sistema político. Según informó Clarín, la iniciativa busca corregir las distorsiones generadas por la obligatoriedad, que, según sus impulsores, desnaturaliza el proceso de selección interna al forzar a todas las fuerzas a competir abiertamente. La UCR sostiene que las primarias obligatorias han encarecido el sistema, desgastado a los partidos y, en muchos casos, no han logrado su objetivo original de democratizar la selección de candidatos.

El proyecto radical se diferencia de la postura del oficialismo, que apuesta por la derogación total de las PASO. Mientras tanto, otros sectores de la oposición, como el peronismo no kirchnerista, evalúan posturas intermedias. La propuesta de la UCR llega en un momento clave, cuando el Congreso debate múltiples iniciativas de reforma electoral. Los radicales argumentan que hacer las primarias optativas preserva la herramienta para quienes quieran usarla, pero libera a los partidos consolidados de un trámite costoso y burocrático. El texto ya ingresó formalmente al Senado y aguarda dictamen de comisión.

Mayoría absoluta: la llave de 37 votos que define el futuro

La iniciativa radical requiere mayoría absoluta para ser aprobada, un umbral que implica conseguir 37 votos afirmativos en la Cámara de Senadores. Este número no es casual: representa la mitad más uno del total de 72 miembros. Lograrlo supone un desafío mayúsculo en un escenario fragmentado, donde ninguna fuerza tiene los votos por sí sola. La UCR cuenta con 13 senadores propios, más aliados eventuales del bloque de Juntos por el Cambio, pero necesita sumar apoyos del peronismo y otras bancadas para alcanzar la cifra.

En la práctica, el requisito de mayoría absoluta obliga a la UCR a negociar con el oficialismo y con otras fuerzas políticas que tienen posturas encontradas sobre el destino de las PASO. El oficialismo impulsa su propio proyecto de eliminación total, que también requiere mayoría absoluta, lo que genera una competencia de iniciativas. Los analistas políticos señalan que el escenario más probable es que ninguna de las dos propuestas consiga los 37 votos en el corto plazo, abriendo la puerta a una negociación que podría derivar en un híbrido o incluso en el archivo del tema durante este período legislativo.

Lecciones desde Perú: reforma electoral y críticas a las primarias

Mientras Argentina debate sus PASO, en Perú el Congreso aprobó en primera votación una reforma para simplificar las elecciones generales de 2026. Con 82 votos a favor, el Pleno dio luz verde al Proyecto de Ley 1271, que modifica el sistema electoral peruano. La reforma incluye cambios en las elecciones primarias, según informó la agencia oficial de noticias del Congreso peruano. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) emitió opinión técnica sobre la modificación de la ley de elecciones primarias, sugiriendo retornar a mecanismos anteriores a la reforma de 2019, que había instaurado las primarias abiertas.

Expertos peruanos han señalado que las primarias abiertas generaron alta abstención, costos logísticos elevados y escasa competencia interna, críticas que resuenan con los argumentos de la UCR argentina. En Perú, las observaciones al proyecto de ley multipartidario incluyen cuestionamientos sobre la transparencia y la participación ciudadana. Esta experiencia comparada refuerza la idea de que la obligatoriedad de las primarias no siempre garantiza mayor democraticidad; por el contrario, puede desalentar la participación si los ciudadanos perciben que el proceso es meramente formal o si los partidos ya tienen definidos sus candidatos por acuerdos internos.

Las PASO en Argentina: de la promesa democratizadora a las críticas actuales

Las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias fueron implementadas en Argentina en 2011, con el objetivo de transparentar la selección de candidatos y fomentar la participación ciudadana. Sin embargo, con el paso de los años, acumularon críticas tanto desde partidos grandes como pequeños. Los principales cuestionamientos apuntan al alto costo económico de organizar dos elecciones en un año (primarias y generales), a la baja participación en los comicios primarios y a la distorsión que generan al obligar a partidos sin competencia interna a someterse a una votación innecesaria.

En la práctica, las PASO se convirtieron en una encuesta nacional costosa y obligatoria, donde la mayoría de las fuerzas políticas presentan listas únicas. Para los partidos minoritarios, el piso de votos necesario para superar las primarias (1,5% del padrón) actúa como filtro, pero también como barrera de entrada. La propuesta de la UCR de hacerlas optativas busca devolver a los partidos la capacidad de decidir su propio mecanismo de selección sin la imposición del Estado, un punto que genera consenso entre fuerzas de distinto signo político.

Impacto en los partidos pequeños y la representación política

Uno de los puntos más sensibles del debate es el efecto que tendría la eliminación o desregulación de las PASO sobre los partidos minoritarios. La obligatoriedad actual les garantiza un espacio en la boleta única y una vitrina electoral gratuita. Si las primarias se vuelven optativas, los partidos pequeños corren el riesgo de quedar fuera de la contienda si no reúnen los recursos para organizar sus internas, o de ser absorbidos por las alianzas mayoritarias. La UCR argumenta que, al ser optativas, los partidos podrían elegir la modalidad que mejor se adapte a su realidad, incluyendo la posibilidad de realizar internas cerradas o asambleas partidarias.

Sin embargo, sectores de izquierda y minoritarios advierten que el proyecto puede favorecer a las fuerzas políticas tradicionales con estructura territorial. En Perú, por ejemplo, la reforma electoral aprobada incluyó críticas de organizaciones ciudadanas que consideraban que los cambios perjudicaban a los movimientos regionales y partidos emergentes. El equilibrio entre eficiencia electoral y pluralismo político es el centro del dilema que enfrentan tanto legisladores argentinos como peruanos, y la propuesta de la UCR no escapa a esta tensión. La discusión sobre el piso del 1,5% y la necesidad de mantener mecanismos inclusivos está latente en los debates de comisión.

“La experiencia peruana demuestra que modificar las reglas electorales sin un consenso amplio puede generar incertidumbre y disparidad de condiciones entre partidos consolidados y emergentes”, advirtieron expertos electorales consultados por medios peruanos.

El camino legislativo: negociaciones y posibles escenarios

La reforma electoral avanza en un Congreso donde coexisten varios proyectos: la eliminación total de las PASO impulsada por el oficialismo, el proyecto de optatividad de la UCR y otras iniciativas que proponen cambios parciales como la reducción de la cantidad de candidatos o la modificación del sistema de votación. El requisito de mayoría absoluta para cualquier modificación de las PASO obliga a las fuerzas políticas a buscar acuerdos transversales. Hasta ahora, ninguna iniciativa ha logrado reunir los 37 votos necesarios, lo que mantiene en suspenso el futuro del sistema.

Los próximos pasos dependen de la negociación en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado. La UCR ha ofrecido su proyecto como base de consenso, mientras que el oficialismo presiona para que se vote su propuesta de derogación. Un escenario intermedio podría ser la aprobación de la optatividad con una mayoría ajustada, incorporando modificaciones para garantizar la participación de minorías. El tema tiene fecha límite: cualquier cambio debe sancionarse antes de la convocatoria a elecciones legislativas de 2025 para que esté vigente en ese proceso. La incertidumbre política y la fragmentación parlamentaria sugieren que la definición se postergará, al menos hasta que haya un dictamen de comisión.

Conclusión: hacia un nuevo equilibrio electoral

El proyecto radical para que las primarias sean optativas representa una alternativa superadora a la eliminación total, pero su aprobación enfrenta el obstáculo de la mayoría absoluta de 37 votos. La propuesta busca corregir las fallas del sistema actual sin desechar una herramienta que, bien utilizada, puede democratizar la selección de candidatos. Las experiencias internacionales, como la reciente reforma peruana, advierten sobre los riesgos de cambios apresurados y la necesidad de que cualquier modificación contemple el equilibrio entre eficiencia y representación. En definitiva, el futuro de las PASO dependerá de la capacidad de los legisladores para construir un consenso que trascienda las diferencias partidarias y ponga el foco en la calidad de la democracia argentina.