Perú 2025: 34,1 millones de habitantes y un envejecimiento sin precedentes

El Censo 2025 revela un Perú que crece y envejece

El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) presentó los primeros resultados del Censo Nacional 2025, revelando cambios profundos en la demografía peruana. La población total alcanzó los 34,1 millones de habitantes, un incremento de casi 3 millones respecto al censo anterior de 2017. Sin embargo, la cifra más significativa es el acelerado envejecimiento poblacional: el número de adultos mayores de 60 años crece a un ritmo sin precedentes, mientras que Lima Metropolitana ya supera los 10 millones de residentes. Estos datos no solo actualizan las estadísticas oficiales, sino que trazan el perfil de un país que enfrenta nuevos desafíos en salud, vivienda y políticas sociales.

34,1 millones de habitantes: las cifras clave del censo

Según los resultados preliminares del INEI divulgados en mayo de 2026, el Perú cuenta con 34 millones 157 mil 732 habitantes. Esto representa un aumento de cerca de 2,9 millones de personas en comparación con el Censo de 2017, cuando la población era de aproximadamente 31,2 millones. La tasa de crecimiento anual se sitúa en torno al 1,1%, una cifra inferior a la registrada en décadas anteriores, lo que confirma la desaceleración del crecimiento demográfico.

El censo abarcó tanto áreas urbanas como rurales, y por primera vez incluyó metodologías digitales para la recolección de datos. El INEI ha destacado que estos resultados permitirán actualizar proyecciones y orientar la inversión pública en educación, salud e infraestructura. «Con este censo, se actualizarán con mayor precisión los datos sobre la población nacional», señaló la entidad en sus comunicados oficiales, haciendo hincapié en la necesidad de contar con información fidedigna para la toma de decisiones.

Envejecimiento acelerado: más adultos mayores que nunca

Uno de los hallazgos más relevantes del Censo 2025 es el envejecimiento poblacional. Mientras la población total crece lentamente, el segmento de adultos mayores de 60 años se expande a un ritmo mucho más rápido. Entre 2017 y 2025, el número de personas en este grupo etario aumentó significativamente, reflejando una tendencia que ya se observaba en censos anteriores pero que ahora se acelera.

Este fenómeno tiene implicancias directas en los sistemas de pensiones, la demanda de servicios geriátricos y el cuidado de la salud a largo plazo. Las regiones con mayor proporción de adultos mayores son Lima, Arequipa y La Libertad, aunque también se registra un incremento en zonas rurales debido a la migración de los jóvenes a las ciudades. Como señala un análisis de La República,

«Perú acelera su envejecimiento poblacional con más de 34 millones de habitantes, una tendencia que plantea retos urgentes para la sostenibilidad del sistema previsional».

Lima Metropolitana supera los 10 millones: una megaciudad en expansión

La capital peruana ha cruzado un umbral simbólico y demográfico: Lima Metropolitana alberga a más de 10 millones de habitantes. La provincia de Lima y la provincia constitucional del Callao juntas concentran casi el 30% de la población nacional. Este crecimiento no es homogéneo: los distritos del este y norte de la ciudad han experimentado las mayores tasas de incremento, mientras que el centro histórico muestra un estancamiento relativo.

La presión sobre los servicios públicos, el transporte y el mercado inmobiliario se intensifica. El censo permitirá afinar las políticas de planificación urbana, como la ampliación de redes de agua potable y saneamiento, así como la construcción de nuevas vías de transporte masivo. Además, Lima se consolida como el principal polo económico del país, atrayendo a miles de migrantes internos cada año. «Lima superó los 10 millones de personas, consolidándose como una de las megaciudades de América Latina», destacó El Comercio en su cobertura del censo.

Distribución geográfica: concentración costera y declive rural

Los datos del INEI confirman la concentración poblacional en la costa. Los departamentos de Lima, Piura, La Libertad y Arequipa suman más del 55% de la población total. En contraste, las regiones de la selva y la sierra alta, como Amazonas, Huancavelica y Madre de Dios, mantienen un crecimiento muy bajo o incluso negativo en algunos distritos rurales.

  • Lima: 10,2 millones (incluyendo Callao).
  • Piura: 2,1 millones.
  • La Libertad: 1,9 millones.
  • Arequipa: 1,6 millones.
  • Cusco: 1,4 millones.

El fenómeno de despoblamiento rural continúa, con comunidades enteras que pierden habitantes jóvenes en busca de oportunidades educativas y laborales en las ciudades. Esto genera un desequilibrio en la prestación de servicios básicos y en la economía local. El INEI advierte que sin políticas de desarrollo territorial, la brecha entre regiones costeras y del interior se ensanchará.

Implicaciones para las políticas públicas: salud, pensiones e infraestructura

Los resultados del censo no son solo números: traducen necesidades concretas. El envejecimiento poblacional exige fortalecer el sistema de salud geriátrica, ampliar la cobertura de pensiones no contributivas y adaptar la infraestructura urbana para personas con movilidad reducida. El gobierno deberá priorizar la creación de centros de día y residencias para adultos mayores, así como programas de prevención de enfermedades crónicas.

Por otro lado, el crecimiento de Lima obliga a repensar la movilidad, el acceso a vivienda digna y la gestión de residuos sólidos. Las cifras indican que la demanda de agua potable y alcantarillado en las periferias sigue insatisfecha. Asimismo, la despoblación rural requiere incentivos para mantener los servicios educativos y de salud en zonas alejadas, evitando la migración forzada. El INEI ha subrayado que estos datos servirán como insumo para la planificación presupuestaria de los próximos años.

Perspectivas demográficas: hacia un país más urbano y envejecido

Las tendencias observadas en el Censo 2025 apuntan a un Perú que, en las próximas décadas, será aún más urbano y con una pirámide poblacional invertida. La tasa de fecundidad continúa descendiendo –actualmente por debajo del nivel de reemplazo– y la esperanza de vida supera los 78 años. Esto significa que la proporción de personas mayores de 65 años podría duplicarse para 2050.

Para enfrentar este escenario, se requerirá no solo de inversión en infraestructura social, sino también de un cambio cultural en la valoración del adulto mayor. El censo proporciona la línea de base necesaria para diseñar políticas de largo plazo. «Los censos son el instrumento más poderoso para conocer la realidad de un país y planificar su futuro», señaló un vocero del INEI. Los datos ya están disponibles para tomadores de decisión, academia y ciudadanía.

Conclusión: un censo que marca el rumbo del Perú

Los primeros resultados del Censo Nacional 2025 dibujan un Perú que alcanza los 34,1 millones de habitantes, pero que envejece a un ritmo acelerado, con Lima rebasando los 10 millones y las zonas rurales perdiendo población. Estas transformaciones demográficas son un llamado a la acción: se necesita una planificación urbana integral, sistemas de protección social robustos para los adultos mayores y políticas de desarrollo regional que equilibren el crecimiento. El censo no solo cuenta personas, sino que revela prioridades. Ahora, la responsabilidad recae en las autoridades y la sociedad para convertir estos datos en bienestar concreto.