Hallazgo de Zoila Castillo: el trágico desenlace de una desaparición que estremeció a San Martín
La Fiscalía Provincial Mixta de Uchiza confirmó el hallazgo de los restos de Zoila Castillo Chanduco, una madre de familia de 29 años cuyo paradero se desconocía desde principios de semana en la provincia de Tocache, región San Martín. El caso, que también involucraba la desaparición de su hijo de seis años, conmocionó a la comunidad local y movilizó a las autoridades durante varios días de intensa búsqueda. Ahora, con la confirmación oficial del trágico desenlace, las investigaciones se centran en esclarecer las circunstancias del crimen y determinar responsabilidades.
Contexto de la desaparición: una madre y su hijo que nunca regresaron
Zoila Castillo Chanduco, de 29 años, fue reportada como desaparecida junto a su pequeño hijo de seis años el pasado 24 de mayo. Según informaron familiares a la prensa local, la joven madre salió de su vivienda en el distrito de Uchiza para realizar algunas diligencias y nunca regresó. Al notar su ausencia, los parientes dieron aviso a la Policía Nacional del Perú, que inició las pesquisas de inmediato.
Durante los primeros días, las autoridades realizaron batallones de búsqueda en zonas aledañas, incluyendo descampados y áreas rurales cercanas al centro poblado. La comunidad se organizó para apoyar en las labores, mientras crecía la angustia entre los vecinos. El caso alcanzó repercusión nacional debido a la vulnerabilidad de las víctimas: una madre joven y un niño de corta edad.
Confirmación fiscal: restos hallados a 100 metros del cuerpo del menor
La Fiscalía Provincial Mixta de Uchiza informó que los restos de Zoila Castillo fueron encontrados en un descampado a aproximadamente 100 metros de donde días antes había sido hallado sin vida el cuerpo de su hijo. Este detalle, reportado por El Comercio y La República, refuerza la hipótesis de que ambos fueron víctimas del mismo ataque. Los peritos forenses trabajan en la identificación plena y en la determinación de las causas exactas de la muerte.
El hallazgo se produjo tras casi una semana de búsqueda ininterrumpida. La Fiscalía confirmó que se trataba de Zoila Castillo gracias a pruebas de identificación visual y análisis de pertenencias personales. El dolor de la familia se ha visto agravado por la confirmación de que el pequeño también perdió la vida, un hecho que ha generado una ola de indignación en la región.
Reacciones y conmoción en la comunidad de Uchiza y Tocache
La noticia del hallazgo de los restos de Zoila Castillo ha causado consternación en la provincia de Tocache y en toda la región San Martín. Vecinos y autoridades locales han expresado su repudio ante lo que califican como un crimen atroz. En redes sociales, colectivos de mujeres y organizaciones de derechos humanos han exigido justicia y el esclarecimiento rápido del caso.
El alcalde distrital de Uchiza hizo un llamado a la calma y ofreció apoyo logístico a la Fiscalía para que las investigaciones avancen sin obstáculos. Por su parte, familiares de la víctima han solicitado que se aplique todo el peso de la ley contra los responsables. La comunidad ha organizado vigilias y misas en memoria de Zoila y su hijo.
Investigación en curso: diligencias fiscales e hipótesis iniciales
La Fiscalía Provincial Mixta de Uchiza ha abierto una carpeta fiscal por el presunto delito de feminicidio y homicidio calificado. Según fuentes cercanas a la investigación, se están recabando testimonios, analizando registros de llamadas y revisando cámaras de seguridad de la zona para identificar a los sospechosos. Las autoridades no descartan la participación de más de una persona en los hechos.
Diversos medios, como Latina Noticias, han reportado que los cuerpos presentaban signos de violencia, lo que refuerza la hipótesis de un ataque intencionado. La Fiscalía ha dispuesto la realización de autopsias y pericias balísticas si se encontraran indicios de armas de fuego. Se espera que en los próximos días se den a conocer avances significativos.
Violencia de género y feminicidios en el Perú: una realidad que urge atender
El caso de Zoila Castillo se suma a la alarmante estadística de feminicidios en el Perú. Según datos del Observatorio de Igualdad de Género, en lo que va del año se han registrado más de 50 feminicidios a nivel nacional, muchos de ellos en regiones como San Martín, donde la violencia contra la mujer sigue siendo un problema estructural. La desaparición y posterior muerte de una madre y su hijo evidencia la gravedad de esta crisis.
Especialistas en derechos humanos señalan que la prevención y la respuesta institucional deben fortalecerse. La falta de alertas tempranas y la demora en las investigaciones permiten que estos crímenes queden impunes. Organizaciones como el Ministerio de la Mujer han reiterado la importancia de denunciar cualquier señal de violencia y de activar los protocolos de búsqueda inmediata.
Justicia y memoria: el legado de Zoila Castillo y su hijo
El trágico desenlace del caso de Zoila Castillo y su pequeño hijo ha dejado una profunda huella en la comunidad de Uchiza. Más allá del dolor, la familia y los vecinos exigen que este crimen no quede en el olvido. La Fiscalía tiene la responsabilidad de llevar a los culpables ante la justicia y de garantizar que este caso sirva como precedente para prevenir futuros hechos similares.
En memoria de las víctimas, se han iniciado campañas de sensibilización sobre la violencia de género y la protección de la infancia en la región. La solidaridad ciudadana se ha manifestado en colectas para apoyar a los familiares y en la difusión de mensajes que rechazan todo tipo de violencia. La esperanza es que, a partir de esta tragedia, se fortalezcan los mecanismos de protección para las mujeres y los niños en todo el Perú.
Conclusión
El hallazgo de los restos de Zoila Castillo Chanduco confirma el desenlace más temido para una familia que durante días mantuvo la esperanza de encontrarla con vida. La Fiscalía de Uchiza avanza en las investigaciones para esclarecer el feminicidio y la muerte del menor, mientras la comunidad exige justicia. Este caso pone en evidencia la urgencia de abordar la violencia de género con políticas efectivas y de mejorar los sistemas de búsqueda de personas desaparecidas. Solo con memoria, justicia y prevención se podrá honrar la vida de Zoila y su hijo, y evitar que otras familias sufran un dolor similar.

