Dos informes UCO para Begoña Gómez, cero para el novio de Ayuso

La denuncia socialista: dos informes para Begoña Gómez, ninguno para el novio de Ayuso

La portavoz de la dirección socialista ha puesto sobre la mesa una comparativa que sacude el panorama político y judicial español: mientras la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ya ha elaborado dos informes periciales sobre las actividades de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, aún no existe ni un solo informe sobre Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso. Esta asimetría ha sido denunciada públicamente por la número dos del PSOE, quien ha recordado que «llevamos un año esperando el del novio de Ayuso». La declaración, recogida por fuentes como El País, se produce en un contexto de máxima tensión entre el Ejecutivo y el poder judicial.

Los socialistas interpretan esta diferencia como una muestra de un tratamiento sesgado que perjudica a sus filas. Mientras que sobre Begoña Gómez se han sucedido las pesquisas —incluyendo citaciones del juez Juan Carlos Peinado y un último informe de la UCO que, según el Gobierno, «revela la inocencia» de la investigada—, la investigación sobre el presunto fraude fiscal del novio de Ayuso avanza sin que la UCO haya emitido dictamen técnico alguno. Este contraste alimenta el discurso de «lawfare» o guerra judicial que el PSOE viene denunciando desde hace meses.

El último informe de la UCO sobre Begoña Gómez: ¿inocencia o más dudas?

El informe más reciente de la UCO incorporado al sumario del caso contra Begoña Gómez ha supuesto un revés para la tesis inicial del juez instructor, Juan Carlos Peinado. Según fuentes próximas a la investigación, el documento aleja la hipótesis de que la mujer del presidente hubiera utilizado su influencia para obtener beneficios ilícitos en contratos públicos. De hecho, el Gobierno ha destacado públicamente que este informe «confirma la inocencia» de Gómez, aunque el magistrado ha mantenido una nueva citación para la investigada.

La defensa de Begoña Gómez siempre ha sostenido que sus actividades profesionales se desarrollaron dentro de la legalidad y que las acusaciones respondían a una campaña de desgaste político. El hecho de que la UCO, un cuerpo policial de gran prestigio, haya emitido dos informes en su contra —el primero más crítico y este segundo más favorable— ha sido interpretado por el PSOE como una prueba de la inconsistencia de la acusación. La portavoz socialista ha subrayado que, en contraste, sobre el caso del novio de Ayuso la UCO «ni siquiera se ha pronunciado».

La ausencia de informe sobre el novio de Ayuso: un año de espera

Mientras el caso de Begoña Gómez acumula informes, el del novio de Isabel Díaz Ayuso sigue sin dictamen de la UCO. Alberto González Amador está siendo investigado por un presunto delito fiscal que podría ascender a más de 350.000 euros, según han revelado diversos medios. Sin embargo, la portavoz socialista ha denunciado que «con Begoña Gómez tardaron dos días en hacer un informe y con el novio de Ayuso llevamos un año». Esta declaración, recogida en redes por el periodista Chema Garrido, refleja la indignación del PSOE ante lo que consideran una aplicación selectiva de la justicia.

La ausencia de este informe contrasta con la celeridad con la que se ha actuado en el caso de la esposa de Pedro Sánchez. Los socialistas recuerdan que en el caso del novio de Ayuso existen pruebas documentales de facturas y movimientos bancarios, y que la Fiscalía ya presentó una denuncia. Sin embargo, la UCO no ha realizado aún un análisis pericial que pueda esclarecer los hechos. Para la dirección socialista, esta demora es «inexplicable» y solo se entiende si se aplica un rasero diferente según el apellido del investigado.

Pedro Sánchez cuestiona el trato de la justicia al PSOE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llevado este debate al seno de la cúpula de su partido. Según informa El País, en una reunión con los máximos dirigentes socialistas, Sánchez cuestionó abiertamente el trato que la justicia está dispensando al PSOE y a las personas vinculadas al partido. La portavoz socialista, Pilar Alegría, fue la encargada de verbalizar la queja: «Que Begoña Gómez tiene dos informes de la UCO y llevamos un año esperando el del novio de Ayuso».

Este planteamiento no es nuevo. El PSOE lleva meses denunciando una «judicialización de la política» que, a su juicio, afecta desproporcionadamente a su entorno. La comparativa entre ambos casos se ha convertido en un arma política recurrente. Mientras el PP exige máxima transparencia sobre Begoña Gómez, los socialistas contraatacan señalando la falta de avances en el caso del novio de Ayuso. Sánchez, en privado, ha instado a su equipo a «no callar» y a poner sobre la mesa todas las evidencias de este trato desigual.

El doble rasero judicial: ¿lawfare o legítima investigación?

El término «lawfare», que hace referencia al uso instrumental de la justicia con fines políticos, ha vuelto a cobrar protagonismo. Desde el PSOE se sostiene que la rapidez con la que la UCO actuó en el caso de Begoña Gómez —con un primer informe en cuestión de días—, frente a la parálisis en el caso del novio de Ayuso, demuestra una inequidad difícil de justificar. Los socialistas recuerdan que en el primer caso la investigación partió de una denuncia de un sindicato ultraderechista, mientras que en el segundo la Fiscalía ya había presentado cargos.

Sin embargo, fuentes judiciales consultadas advierten de que los tiempos de la UCO dependen de la complejidad de cada caso y de las prioridades del juzgado instructor. En el caso de Begoña Gómez, el juez Peinado ha solicitado varios informes de forma exprés, mientras que la investigación del novio de Ayuso está en manos de un juzgado de instrucción de Madrid que aún no ha requerido un análisis pericial de la UCO. Pese a estas explicaciones técnicas, la política se ha impuesto, y el debate sobre el «doble rasero» sigue capitalizando la atención mediática.

Reacciones en redes y opinión pública: la brecha se agranda

Las declaraciones de la portavoz socialista han tenido un fuerte impacto en las redes sociales. En plataformas como X (antes Twitter) e Instagram, los vídeos y mensajes que reproducen la frase «dos informes para Begoña, ninguno para el novio de Ayuso» se han viralizado. El periodista Chema Garrido, por ejemplo, ha difundido el dato con un tono crítico hacia la UCO, mientras que cuentas afines al PP han tratado de desmentir la comparativa señalando que se trata de causas distintas.

En la opinión pública, la brecha entre simpatizantes de uno y otro partido se ha agrandado. Mientras los votantes socialistas ven una prueba más de la «persecución judicial» a su líder, los del PP consideran que se trata de un intento de desviar la atención de las posibles irregularidades de Begoña Gómez. Los últimos sondeos reflejan que la percepción de imparcialidad del sistema judicial ha caído entre los electores de izquierda, mientras que los de derecha la mantienen estable. Este clima de polarización no hace sino alimentar una crisis de confianza en las instituciones.

Conclusión: un pulso político que no cesa

La denuncia socialista sobre la diferencia de trato entre los dos casos ha abierto un nuevo frente en la ya tensa relación entre el Gobierno y el poder judicial. Mientras la UCO ha emitido dos informes sobre Begoña Gómez que, según el Ejecutivo, avalan su inocencia, la ausencia de cualquier dictamen sobre el novio de Ayuso alimenta la tesis de un «doble rasero». Más allá de las explicaciones técnicas, el debate revela una creciente judicialización de la vida política española. Lo que parecía una cuestión de procedimiento se ha convertido en un arma dialéctica que el PSOE utiliza para contrarrestar las acusaciones del PP. Mientras no se aclare por qué un caso avanza a toda velocidad y el otro se estanca, la sombra de la sospecha seguirá planeando sobre la imparcialidad de la justicia.